Lo necesario...

Aquí se publicara la música que creo sea necesaria para el crecimiento personal. Mis gustos personales serán compartidos.

domingo, 1 de julio de 2018

Aphonic Threnody - Un Reconocimiento 2018


Apurado, con tiempo dedicado a otras actividades, todas menos relevantes que sentarse a escribir sobre música, pero que definitivamente no merecen ser desestimadas porque encierren una importancia distinta, pasan mis días durante los últimos dos meses.

Siendo un actor en mi vida, protagónico y no secundario, siento que no debo detenerme frente a las complejidades de la vida y que es menester continuar con las publicaciones. Aunque el tiempo se vuelva escaso, no por no presentarse sino que por competir con otras tantas responsabilidades, no desistiré. No daré mi brazo a torcer. Seguiré haciendo aquello que me apasiona y me mantendré honesto conmigo y con la escena.

Hoy, con apuro y sintiéndome fuertemente en deuda, entrego los discos de una banda de calidad. APHONIC THRENODY, uno de los tantos “súper grupo” que han surgido a partir de algunas colaboraciones entre integrantes de destacadas agrupaciones de la escena. Ellos, todos con connotadas carreras musicales, se reunieron el año 2012 para comenzar a forjar una idea, emanada de lo más profundo del sentir del Doom en la vida individual.

Teniendo como base el Funeral Doom su propuesta es monolítica, profunda, deprimente, pesada, sosegada y en extremo brutal. Es aquella lentitud que abruma, desasosiega y genera una multiplicidad de emociones y de sensaciones. Una de las buenas bandas que ha entregado la escena en los últimos años. Qué más se podría esperar dado el nivel de sus integrantes.

Hoy, dedicando mi día a recuperar el tiempo de desantención de este sagrado lugar, les entrego la discografía de APHONIC THRENODY. Su primer LP, del año 2014, “When Death Comes”, y su segundo disco publicado, del año 2017, “Of Loss and Grief”.

Un saludo caluro, disfruten los discos y disfruten la vida. Hasta siempre.


Aphonic Threnody – “When Death Comes”





Tracklist:


01. The Ghost's Song   11:00
02. Death Obsession   18:00
03. Dementia   11:59
04. The Children's Sleep   13:27
05. Our Way to the Ground   11:08








Aphonic Threnody – “Of Loss and Grief”





Tracklist:


01. Despondency   11:42
02. Life Stabbed Me Once Again   08:33
03. All I've Loved   09:09
04. Lies   19:30
05. Red Spirits in the Water   12:38
06. A Thousand Years Sleep   11:54








miércoles, 21 de marzo de 2018

"Sociología". Febrero de 2018.


Con problemas, nada de vida o muerte, pero sí algo que ha sabido desestabilizar mis días en las últimas 3 semanas, sintiendo inseguridad y falta de habilidades para definir los pasos a seguir. Por suerte puedo ver lo que sucede nítidamente restándome únicamente tomar postura. Pero es difícil, no imposible, pero requiere de prestancia y resolución.

Sin embargo, la vida y los desafíos siguen, comandan el quehacer y siguen siendo los elementos que con mayor fuerza consiguen entregarme satisfacción y optimismo, incluso dándole una mirada laboral al asunto. Escribo y escucho música, casi todos los días, mientras viajo por Santiago. Escribo ideas, cuentos, relatos, preguntas para bandas y reviews de discos. Se trata de un momento de soltura, de introspección  y de un fluir a veces mágico y otras más trabajado, pero la sensación de satisfacción es real.

En estos últimos meses he intentado finalizar una serie de relatos a medio escribir. Son varios los textos que, mejor o peor encaminados en su esencia, esperan por una segunda o tercera profunda y distinta mirada, la que pueda encontrar un elemento que destaque, que sea relevante y entregue nueva vida. A veces desanima no tomar en consideración ese trabajo o tan solo no tener ideas revolucionarias o luminosas que cambien el sentido y el destino de un relato, pero todo suma. Un punto, una coma, un acento, una letra y una palabra. Todo aporta, mucho más que la triste desesperación, escribir es superar el desgano y ser luz profunda que modifica el ánimo y mueve.

Con satisfacción, esperando no lastimar susceptibilidades ni traer recuerdos poco gratos del pasado, comparto uno de mis últimos trabajos. Un relato sobre uno de los más feos momentos que ha vivido Chile en su historia.

Un saludo caluroso. Lean, compartan y comenten. Un saludo caluroso.



SOCIOLOGÍA

 


-¿Dónde están?
-¡No sé de qué me hablan!
-¿Dónde están? No te hagas el hueón conchetumadre.
-De verdad les digo, por favor, tienen que creerme. No sé de qué me hablan.
-Tu nombre es Luis, te apellidas Robles. Vives en la calle Gran Avenida #1356, con tu madre y tus abuelos. Tu padre los dejó antes de que nacieras. Tienes un hermano mayor, llamado Gonzalo Pedreros, hijo de un matrimonio anterior de tu padre, tiene 6 años más que tu. Tu padrastro vive en el extranjero, igual que tu hermano. No conoces a tu hermano en persona, solo por fotografías. ¿Es correcto?
-¿Pero cómo saben todo eso?
-Es correcto sí o no hueón.
-Es correcto. Pero cómo saben todo eso
-Eso no es problema tuyo conchetumadre. Ahora, ¿donde están los hueones de tus compañeros?
-¿Ha dicho algo el pendejo este?
-Nada. Dice no saber de lo que preguntamos.
-A ver, Luis, queremos que te vayas a tu casa lo antes posible. Todo tranquilo y todo sencillo. Acá dentro hay hueones bien cagaos de la mente, les fascina hacer sufrir a los porfiaos. La sangre les calienta, se vuelven locos los hueones. Yo los he visto. ¿Quieres conocer a uno? No, ¿verdad? Yo tampoco quiero traer a uno. Si hasta a mí me asustan esos locos culiaos. Ahora, ¿donde están?
-Señor, por favor, tiene que creerme. Su compañero no ha querido hacerlo. No sé de quién me hablan. Yo estaba en mi casa cuando me sacaron. Le juro por mi vida que no tengo idea de qué me hablan.
-Salió bien porfiao el hueoncito señor.
-Tranquilo. Dele tiempo. Al final cooperará. Todos los hacen. Muchacho, es por tu bien: ¡Habla!
-Señor se lo juro. No tengo idea.
-Bueno, los dejo.
-Señor, por favor.
-Cállate conchetumadre. Escucha hueón, tienes muy pocas oportunidades de colaborar por las buenas. De acá sólo saldrás después de dar nombres, eso métetelo bien en la cabeza conchetumadre: nombres, direcciones, eso es lo que queremos. Ahora, dónde están los hueones de tus compañeros.
-Señor, por favor, le pido que me crea. No tengo idea de qué me hablan. ¿Qué compañeros?
-A ver. Estudias en la Universidad de Chile, ¿verdad? Bueno. Sociología, ¿verdad? Bueno. De esa manga de comunistas culiaos te hablo hueón. Donde están todos esos conchesumadres.
-Señor, debe creerme. Conocí a muy pocos. Entramos este año a la universidad y todo fue muy raro. Tuvimos muy pocas clases generalmente, porque un grupo así lo quería. Nunca fui de ese grupo, imagino que de ellos me está preguntando. Pero no somos amigos ni nada parecido. Jamás fui a alguna de las actividades que ellos convocaron. Jamás me relacioné con ellos, yo quería estudiar, ayudar a mi familia, ser alguien en la vida.
-¿Estudiando sociología? ¿Crees que soy hueón? ¿Quién chucha te cree eso? Ni tú mamá conchetumadre.
-A ver, quién chucha es este hueón.
-Un comunista de la Chile.
-Señor, por favor, no soy comunista. Solo estudio en esa universidad. De verdad, tienen que creerme, no soy amigo de ninguno de los de la universidad. Los conozco de vista, uno que otro nombre, pero no tengo idea donde viven ni tampoco si son o no militantes.
-¿Porqué no quieres colaborar? ¿Ya le hablaron de lo que le pasa a los hueones que no cooperan?
-No señor. Todavía no.
-Mira hueoncito, te lo dejaré lo más claro que se pueda. Si no colaboras, si no haces lo que te piden que hagas, lo vas a pasar muy mal. ¡Muy mal hueón! Acá hay hueones sádicos, hueones locos. No me caen bien, para nada, pero hacen la pega. Más cuando tenemos hueones que se creen héroes y no dicen ni pío. Hemos visto varios hueones así, y te podría decir que ninguno salió caminando sin ayuda. Es más, varios salieron en bolsas.
-Lo que dice este hueón es que no conocía a nadie de la universidad. Que entró a estudiar para ayudar a su familia.
-Crees que somos hueones. Qué chucha con estos cabros de mierda, juran que lo que hacen está bien. ¿Te gustan los comunistas acaso?
-No señor, nunca he estado con ellos. Y me parece que lo que proponen es demasiado violento.
-Di la verdad conchetumadre. Eres uno de ellos, lo sabemos. No vengas con mierdas simplonas, mira que acá mismo te parto la cabeza.
-Tranquilo. Entonces, ¿por qué tenemos información y fotos que sí te relacionan con alguno de ellos? ¿Quién es Julieta González?
-¿Perdón?
-Me escuchaste. ¿Quién es?
-Una compañera de curso. Alguien con quien tuve un romance hace unos meses.
-¿Hace unos meses?
-Sí. No la veo hace como tres meses.
-¿Seguro?
-Sí. Seguro.
-¿De cuándo es esta foto?
-¿Porqué tienen esa foto?
-Qué te importa. ¿De cuándo es?
-Ahí estamos en la fuente de soda de la vuelta. Debe ser como de mayo. Ahí estábamos juntos.
-¿De mayo?
-Sí, de mayo.
-Tenemos algunas personas que dicen que ustedes estuvieron juntos hasta los primeros meses de este año.
-Eso no es cierto. Conversábamos, como cualquier pareja que tuvo algo, pero nunca estuvimos juntos hasta esa fecha. Esa foto es de mayo del año pasado. Ahí estábamos juntos.
-Es bien cabeza dura el hueón este.
-Ni que me lo diga. Si ya me estoy cansando de todo lo que dice. ¿Le parece que sea el momento de traer a Ramírez y Contreras?
-¿Quiénes de tus compañeros eran militantes y dónde están?
-Señor, yo solamente sabía de Miguel Ángel y de Paloma, con ellos conversé y me invitaron a reuniones, a las que nunca fui. De los demás desconozco si militaban o no. Y sobre el paradero de ellos dos, creo haber visto a Miguel Ángel allá afuera, lucía mal, y de Paloma solo sé que vivía en Pudahuel, no sé dónde, pero más allá de eso nada más.
-¿Y de Julieta? ¿No sabes nada de ella?
-La verdad, el tiempo que estuvimos juntos nada, nunca hizo un comentario sobre política o algo parecido. Pero después que terminamos ella comenzó a militar. Más bien, a frecuentar la compañía de los compañeros que estaban más politizados, como el Miguel Ángel y la Paloma. Desconozco su paradero actual.
-¿Sólo eso sabes? Es bien poco. Ni cagando te saca de acá. Piensa muchacho.
-Señor, de verdad, es todo lo que sé.
-Lo lamento Luis, pero tú no quieres ayudarte. Dile a esos dos hueones que vengan y que se demoren poco. Algunos vecinos andan preguntando hueás por el ruido y la música fuerte.
-Sí señor.
-Nos vemos Luis. Si es que sales de esta.


-¿Qué hora es?
-Quedaste bien pa la cagá* Luis. Te dije, hay hueones enfermos acá. Y más encima no dices ni mierda. ¿Te duele? Tranquilo, pasará en un rato. Quedaron con gusto a poco esos dos hueones. Yo que tú hablo, o si no ahora sí que te tocará feo.
-¿Qué hora es? Me duele la cabeza. ¿Dónde estoy?
-Chucha que quedó feo este hueón.
-Eso le decía.
-Están bien cagados esos dos hueones. Una suerte no ser comunista, ¿no crees?
-Toda la razón. ¿Creerás que este pendejo de mierda no dijo nada? Seguía con la misma cagada de no saber y eso.
-Bueno, tendrán que darle otra repasadita pues. Tiempo tenemos. Y ánimo… esos dos hueones son sicópatas.
-Concuerdo.
-Por favor, ¿dónde estoy? ¿Qué hora es?
-Tranquilo hueón, descansa algo, más rato te toca de nuevo.


-Despierta conchetumadre, el rato de descanso ya pasó.
-No por favor, ustedes no otra vez. Les pido por favor que me crean, les he dicho la verdad todo este tiempo. No sé nada. No sé nada, lo juro. Por favor.
-Luis, me parece que ya deberías tener claro que no te creemos. Todas tus mierdas son eso, una mierda. Queremos nombres, y si al final realmente no sabes nada, esto te servirá para no andar metiéndote con hueones comunistas. ¿Viste?
-Pero si no soy comunista. Nadie en mi casa lo es. Y de la universidad nunca participé en nada. Tienen que creerme por favor.
-Llorar no sirve de nada. Menos suplicar. Nombres, direcciones, eso te salvará hueón.
-¿Te parece si le damos con la música ambiente?
-Seguro. ¿Te pican las manos hueón?
-Me cargan estos comunistas conchesumadres. Me gusta mucho esta mina, es bien rica, y su música me anima para trabajar. La pondré más fuerte.
-Por favor. Les juro que no sé nada. Les he dicho la verdad todo este tiempo. Nunca he sido, ni seré comunista. Ni tampoco compartí con los militantes de mi curso. Insisto, sólo conocí a dos: Miguel Ángel y Paloma. Lo prometo.
-Sigues con lo mismo. Qué buena canción. ¿Partes tú? ¿No? Ah, quieres recibir estímulos. Dale, será mi turno entonces. ¿Algún nombre hueón? Bueno.
-No, por favor.
-Definitivamente tu rostro no será el mismo al salir de acá. Mira hueón, le hice mierda la ceja de un solo golpe. Toma conchetumadre. Nombres. Toma. Toma. Toma. Me acelera escuchar súplicas y sentir el palpitar de la sangre. Nombres conchadetumadre. ¿Nada? Mira hueón, nunca me olvidaras, me encargaré de que así sea. Esto lo recordaras por siempre.
-¿Qué quieres hacerle?
-Voy a dar vuelta a este hueón y le voy a meter mi pistola por el hoyo. Así, nunca se olvidará de este día ni de los malditos comunistas. Ellos son los responsables de que estés aquí Luis. ¿Te queda claro?
-Por favor. Por favor. Nada más. Les digo la verdad.
-Deja que te ayudo. Date vuelta conchetumadre. Así. Ahora, siente el fierro, comunista conchetumadre. ¿Te gusta maricón de mierda? Eso, fuerte. Le gusta a este hueón. Fuerte. Fuerte. Jajajajjaja.
-Jajajajjaja, nombres conchetumadre. Queremos nombres.
-No sé nada. Lo juro. No sé nada.
-Dalo vuelta. Abre la boca hueón. Más. Más grande. Así. Ahora, te vas a tragar una bala con el sabor a tu hoyo.
-Jajajajajajaja. Mira como llora este maricón de mierda.
-Nombres Luis. Pásame esa bolsa. Vamos a ver cuánto aguantas sin respirar. Esta canción es buena. Súbela. Ahora, nombres hueón. ¿Nada?
-Por favor...
-Dale, sigues con la misma. Veamos cómo le haces con esto en tu cabeza.
-Mira, como cambia de color. Jajajajjaja. Este hueón me hace reír. 25 segundos, 30, 35. Jajajajjaja, está todo morado.
-Espera espera hueón, no puedes morirte todavía. Estamos empezando recién. Te dije, sin llorar.
-Dale, otra más con la bolsa.
-35, 40 segundos. Ya maricón, respira.
-¿Te parece si descansas?
-Seguro. Luis, te dejo con mi colega Contreras. ¿No puedes hablar? Deja de llorar conchadetumadre. Si hablas todo esto se termina. Nombres hueón, nombres.
-Dale, deja que yo me encargo. Mira hueón, es por tu bien, nombres, queremos nombres.
-No sé nada.
-Perfecto, súbele a la radio. Veamos cómo amaneces mañana.


-Luis, despierta mierda. Queremos que veas algo. Despierta hueón.
-Definitivamente está peor que la primera vez. ¿Y así y todo no dijo nada? Deben estar calientes estos dos hueones. Debe ser la primera vez que alguien no habla.
-Despierta conchetumadre.
-Por favor, déjenme.
-Hueón, queremos que veas algo. Queremos que entiendas porqué estás aquí. Queremos que te des cuenta del tipo de amigos que tienes, que descubras lo maricones que son los comunistas. Queremos que tú mismo descubras que son unos hijos de puta.
-¿De qué habla?
-¿Quieres llevarlo?
-Sí, quiero que lo vea con sus propios ojos. Luis, después de ver esto estarás arrepentido de no haber colaborado antes. Sentirás asco.
-Jajajajjaja, este hueón se caerá de raja.
-Eso quiero. Dale, vamos, antes de que vuelvan Ramírez y Contreras.
-¿Lo arrastramos?
-Yo creo, este hueón no debe tener fuerzas para nada.
-Dale, quieto, no te muevas. Tapémosle la cabeza. Eso. Quieto conchetumadre.
-¿Adónde vamos?
-A otra pieza, queremos que veas algo.
-¿Me liberaran?
-Depende.
-Por favor, nada más de golpes.
-Eso dependerá de lo que quieras hacer. Está en ti liberarte hueón, siempre ha sido así.
-Oye, no pesa nada este hueón. ¿Cuántos días lleva acá?
-Tres, pero creo que estuvo uno más en otro lado.
-¿Londres?
-No sé. Y la verdad no me importa. Sólo me interesa que esta mierda hable. Levanta los pies conchetumadre. Mira hueón, tú aún no te has salvado, ahora vienes a ver con el tipo de hueones que te estuviste relacionando. Queremos que entiendas quiénes realmente son los malos.
-La verdad, no me simpatiza ninguno de estos chuchesumadres, preferiría que estuvieran todos muertos. Tus amigos son unos maricones, unas mierdas, no les interesas, nunca les has interesado. Y esa tal Julieta, es peor.
-¿De qué están hablando?
-Dale, llegamos. Levanta los pies. Siéntate aquí y quédate tranquilo. Pásame esas esposas. Así, quieto. Ahora, esta es la verdad de todo hueón. ¿Ves estas tres personas que están acá? Bueno, dale, sácales la capucha para que este hueón pueda reconocerlos. ¿Triste verdad? ¿Tus amigos? ¿Tu pololita? ¿Tus compañeros? ¡Son unas mierdas!
-¿Qué hacen ellos aquí?
-La pregunta correcta es por qué estás tú aquí. Bueno Luis, aquí está la verdad de todo. Estas tres mierdas fueron quienes nos dijeron que tú estabas metido en esto, que tú podrías dar nombres. Si estás aquí es porque ellos te delataron.
-¿Miguel Ángel? ¿Paloma? ¿Julieta? ¿De qué habla esta persona?
-No pueden hablar mucho, tuvieron que pasar por las manos de tus dos amigos primero. Pero ellos, y principalmente la tal Julieta, fueron quienes nos dijeron dónde vivías y que ibas a colaborar. Les diré, a ustedes tres mierdas, que este hueón no ha dicho nada. Mal por ustedes, tendrán que pasar por las manos de esos otros dos. Y tu Luis, ¿contento? Deja de llorar por la chucha. Estos hueones ni se arrugaron en dar tu nombre. ¿Quién te obliga a mantener silencio? Todos los comunistas son unas mierdas, y deberías darte cuenta de eso luego. Te lo digo por tu bien.
-¿Qué mierda pasa acá? ¿Es verdad todo lo que ha dicho?
-Disculpa Luis, nos torturaron, nos pegaron, nos amenazaron, nos obligaron a dar nombres. Disculpa.
-¿Pero tú Julieta? De ellos dos podía esperarlos, nunca les importé, ¿pero tú?
-Ya, listo, mucho. No te responderá, no ha hablado desde hace dos días. Cortesía del señor Ramírez.
-Disculpa Luis. Jamás mencioné tu nombre.
-Al fin volviste a hablar maraca conchetumadre.
-Dale, cúbreles la cabeza y saquemos a este hueón de aquí.
-Espero que los tres puedan salir de aquí.
-Cállate mierda y levántate.
-Me tienes realmente cansado hueón, con tus mariconadas, con no hablar y con toda esa mierda de que no sabes nada. Llama ahora mismo a Contreras y a Ramírez, diles que tienen pega.
-Voy.
-Chao Julieta.
-Chao Luis.


-¿Sigue sin hablar?
-Ni una puta palabra. Estoy empezando a creerle. Realmente le sacaron la cresta. Tiene un ojo inservible, lo mismo el oído derecho. Sangra por el hoyo y tiene varios huesos rotos. Sigue vivo porque no quisieron matarlo nomás.
-Deja preguntar qué hacemos con este hueón. Está ocupando espacio. ¿No ha dicho nada?
-Sí, nada.
-Voy y vuelvo.
-Sí señor.


-¿Lo dejaremos así nomás? ¿Afuera de la posta?
-Yo lo tiraría en un peladero, pero hubo una negociación con la Vicaría. Lo dejamos afirmado de algo y chao, no es problema nuestro.
-¿Cree que pueda dar nombres?
-Ese fue el trato. Sólo nombres de cargos menores, nada de personas importantes.
-Bien.
-Dobla a la derecha. Detente allá, al lado de ese árbol. Dale, tómale los pies, eso. Ahora lo movemos, eso. Ahora, date la vuelta mientras yo le levanto el torso, eso. Listo, firme y seguro para que lo encuentren.
-¿Está vivo?
-Yo creo. Ya, vamos.
-Al pasar por fuera toca la bocina y grita que hay alguien tirado.
-Ya, acelera, derecho al cuartel.
-¿Irá a decir algo?
-No le conviene.


-Abuelo, te estoy hablando. ¿En qué estabas pensando?
-En algo que no me gustaría que volviera a suceder.
-¿Qué cosa po?
-Una cosa cuando era más joven.
-¿Pero qué cosa?
-Una vez que perdimos un partido y nos pusimos a pelear.
-¿Te pegaron?
-Un poco.
-¿Te dolió?
-Un poco.
-¿Y la abuela Julieta?
-Ella también estuvo en el partido, pero ahora te fue a comprar tu helado y vuelve, ese fue el trato si te comías la comida.
-La echo de menos.
-Yo igual.


FIN


FELIPE REYES
Febrero de 2018

* Frase chilena que significa estar mal, aplicable a diversas realidades de la sociedad. Pudiendo referenciar aspectos económicos, sentimentales, laborales, anímicos, de salud, espirituales y de índole semejante. Viene de la frase “para la cagada”.




miércoles, 14 de marzo de 2018

Alda - Passage 2015




Después de terminar un proceso académico que tomó mucho más del tiempo que yo hubiera deseado, donde las ganas a veces nos abandonan en el momento menos indicado, pero en la actualidad me encuentro con tiempo, con ganas de escribir y con un deseo portentoso de saldar varias deudas que tengo con algunas bandas.

Entrevistas y publicaciones se amontonan en mi cabeza y en mi computador. Bosquejos de publicaciones, archivos con nombre que esperan su momento desde hace varios años. No por desinterés ni algo parecido, solo que durante un par de años mi vida tenía otra preocupación, una íntima, profesional y que supo lastimarme donde más me duele. Hay momentos en que no sé desde dónde saqué las fuerzas y el ánimo para superar semejante barrera. Para algunos es algo superfluo o casi un trámite, para mí se volvió un problema. Y uno serio.

Repito, hoy dispongo de tiempo, y no lo quiero desaprovechar, por esto he iniciado un dedicado y metódico proceso de escuchar aquellos álbumes que merecen ser reseñados. Después, si todo marcha bien, la escritura debería fluir. Como en este caso.

ALDA es un cuarteto estadounidense que fácilmente puede ser inserto en lo que hace unos años atrás cobró fuerte relevancia en la escena metalera norteamericana: Cascadian Black Metal. Una suerte de Black Metal con elementos Folk, Post Metal, Post Rock, Ambient y con una lírica que buscaba retratar distintos elementos de la vida humana en sociedad, de la naturaleza, de una conciencia social y de una crítica profunda al sistema actual.

Ellos, con tres LPs a la fecha se han mantenido coherentes a sus inicios, creando composiciones extensas, violentas, potentes, íntimas y con una carga sentimental profunda. Lamentablemente una finitud constante se ha vuelto un elemento persistente en la escena, obligando a disoluciones o a silencios prolongados.

Saldando la deuda, bien utilizando el tiempo y tratando de resolver los problemas diarios que se presentan en la vida comparto un álbum relevante en la escena. El que fuera el último LP publicado de ALDA. Del año 2015, “Passage”.

Un saludo caluroso, disfruten el disco y disfruten la vida. Hasta siempre.





Tracklist:


01. The Clearcut   14:09
02. Passage   10:51
03. Weathering   10:19
04. The Crooked Trail   06:31
05. Animis   10:32