Lo necesario...

Aquí se publicara la música que creo sea necesaria para el crecimiento personal. Mis gustos personales serán compartidos.

jueves, 4 de agosto de 2011

My Dying Bride - The Light at the End of the World 1999



Cruzada por la educación musical de los menos afortunados.


La primera banda de Doom por mi escuchada fue Anathema, creo haberlo mencionado en una oportunidad previa. Medianamente consciente del estilo que estaba escuchando, pues hasta esa fecha mis gustos musicales eran bastante eclécticos y variados y debo reconocerlo, deambulaba por estilos y por bandas ligadas al Rock y al Metal, no siempre disfrutándolo y con una sensación constante de insatisfacción. Cuando tome consciencia de qué era Anathema en su totalidad (discos, lyrics, trayectoria, estilo musical) me estremecí abrumadoramente. Taciturno, sobresaltado y perplejo me zambullí en su discografía completa hasta esa fecha. Estaba sumamente dichoso, y debo decirlo, feliz.

Pasaron los meses y ya me había hecho un conocedor de la banda, pero no del género en su máxima amplitud. Así, un día, en el cumpleaños de un conocido, un amigo me dice: oye, tú escuchas Doom?, Si, le respondí. Luego me dice, él también. Se refería a un individuo a quien yo desconocía completamente. Conversamos animadamente sobre bandas, yo por supuesto aun cautivado por Anathema, era principalmente de lo único a lo que me refería. Esta persona me dice luego, has escuchado a My Dying Bride?, No, respondí. Hazlo, no te arrepentirás, fue su escueto comentario final.

Ya me había percatado de mi interés por develar estas especies de enigmas musicales, en lo máximo de su totalidad que me fuera posible, así que a los días después de esta casual conversación, me dirigí a un sector en Santiago donde comercializan de todo, pero realmente de todo, y fui por My Dying Bride. Tres discos pude conseguir: As the Flower Withers, Turn Loose the Swans y The Light at the End of the World. Sin saber cómo sonaban realmente, ni cuántos discos tenían a la fecha o algo elemental a la banda, sus lyrics de qué trataban, los escuche. Muy detenidamente los escuche.


Una especie de frío eterno corrió por mis venas, un escalofrío hizo erizar la totalidad de mis pelos, una emoción como nunca antes sentí en mi vida se apodero de mi razón. Me hizo caer al piso, mis ojos se nublaron y cegaron por aquella emoción. Mi espíritu se volatilizo, mi voluntad se endureció, mi conocimiento se conmovió y se rigidizo, mi hasta ese momento lógica musical palideció y se tambaleo. ¿Sería posible encontrar una banda superior a Anathema?, murmure, pálido y gélidamente. Mi vida, definitivamente, había tomado otro rumbo y ya nunca más sería la misma.

Esto lo he pensado durante mucho tiempo, de verdad, desde aquel mágico momento del develamiento de My Dying Bride en mi vida que lo he estado pensando. Y he conseguido rescatar una respuesta de tanto pensar, de tantas preguntas y de tantas respuestas. Cómo comparar a estas bandas, cómo buscar o tratar de posicionar alguna superioridad, artificiosa y tendenciosa, entre estas dos bandas. Son para mí, sin duda alguna, los pilares de donde se sostiene mi base, mi raíz elemental, mi rigurosidad frente al Doom se origina en este decidor momento de limitud.

¿Qué digo entonces? Pues como conocí primero a Anathema que a My Dying Bride solamente ahí radica mi gusto, mi sino, mi base. Solamente así pude responder a mi propia inquietud. Lo desasosegado tomo calma y, serenamente, indague. Sobre estas dos bandas, originariamente, y luego sobre las pertenecientes al estilo en la más de las grandes generalidades. De ahí en adelante no me he detenido jamás en esta empresa, solamente he ido, metódica y racionalmente, añadiendo nuevos gustos. Refinando el paladar, pues la vida no puede ser así solamente, ligada sola y absolutamente a un invariable estilo de música. Ya habrá otro momento en que detallare esta pequeña pero amplísima frase.


Mi deuda para con My Dying Bride es eterna, espiritual, vital, volitiva, racional, yo realmente no consigo vislumbrar mi vida sin ellos. Aun hoy en mi actualidad, tras el escuchar sus discos, persiste ese mismo estremecimiento, ese mismo estado de perplejidad, de volubilidad corpórea, de emoción y de agradecimiento eterno. Esto lo digo pues esta semana para hacer más concreto este post me volví a reunir con ellos en mi diario transitar por mi ciudad. Ninguna de mis antiguas sensaciones ha desaparecido ni se ha mitigado por mis nuevos gustos musicales. Ellos y su música son eternos, al igual que mi espíritu.


He considerado que cada disco de My Dying Bride merece un trato identificatorio basado en las experiencias personales, así vislumbro a la banda, su elementalidad esta ligada a esto: a nuestras experiencias cerca de la banda. A aquellos momentos que nos rodean cuando disfrutamos de sus discos. De nuestras reflexiones cotidianas, de nuestra vida misma. Para mi My Dying Bride es una parte de mi vida, una importantísima parte de mi vida. Jamás los dejare de lado, hasta solamente la finitud de mi vida.


Ahora, uno de los discos que yo considero elementales y necesarios para el crecimiento. Uno de los discos mas hermosos en toda la constelación de la historia de los discos del Doom Metal. Uno de los discos que aun me hace emocionar, estremecerme y agradecer por haber podido conocer a esta banda, por poder conversar de música y por ser valiente e intrépido. Por querer saber más. Con uno de los temas mas impresionantes que yo haya podido escuchar en mi vida. Gracias a My Dying Bride por existir. Esto es una deuda eterna.

Amigos, del año 1999, The Light at the End of the World.

Un saludo a todos y disfruten el disco.






Tracklist:


1. She is the Dark   08:26
2. Edenbeast   11:23
3. The Night He Died   06:25
4. The Light at the End of the World   10:36
5. The Fever Sea   04:05
6. Into the Lake of Ghosts   07:09
7. The Isis Script   07:08
8. Christliar   10:31
9. Sear Me III   05:26








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