miércoles, 11 de septiembre de 2013

Oddvar Moi - Un Recuerdo...




El mundo lo vivimos desde retrospectivas; rememoramos diversos pasajes de nuestras vidas y los volvemos a vivir, los escrutamos desde otros tiempos y vemos cosas distintas, nuevas y muy diferentes de cuando nos toco vivir aquel recordado pretérito momento. Somos en muchos aspectos un recuerdo de nuestra frágil y perecedera memoria. Lo bueno es que podemos recordar, podemos darle la vuelta a las cosas y encontrar el tan mentado sentido de la vida.

Si no fuera por esta particularidad nuestras vidas cabrían en una simple hoja de papel, o yo, pobre escritor, no tendría con qué regocijarme. Esas semblanzas, comparaciones, analogías o como quieran llamarle vienen a nuestro intelecto desde lo retrospectivo. Momentos hermosos se construyen desde lo posible de mirar con otros ojos, de oír con nuevos oídos o de sentir con un espíritu más agudizado. Lo bueno de la vida recién ahí puede ser realmente entendido…


Yo ingrese el año 2004 a estudiar Licenciatura en Historia a una universidad de santiago, por suerte no una de las peores, antros de perdición de la voluntad producto del control desalmado de grupos empresariales, sino que una respetable y bienintencionada universidad. No los aburriré con razones o por qués de estudiar eso, solamente les diré que con sinceridad mi vida cambió desde aquel año.

Determinado a sacar la carrera en un tiempo prudente (¡¡qué locura!!) decidí un mínimo prudente de interacciones sociales; nada debía de distraer mi voluntad. Mucho menos los fútiles compañeros o la siempre distractiva “universidad”. Para ser sincero, nada de lo anterior se cumplió. A la larga fue para mucho mejor. Me había distanciado de mis compañeros durante los primeros días de clases hasta que nos hicieron la bienvenida a la universidad. Comida y trago en un lugar (el ermitaño) en donde me vi obligado a interactuar. Yo ya escuchaba Doom Metal profusamente, algunas bandas de Black Metal (las más destacadas), nada de Sludge y cosas Post.

Estando en aquel lugar rodeado de muchas personas miraba los grupos que ya se habían armado y no sabía bien qué hacer, como dice una persona por ahí “me siento más cómodo junto a aspergers y autistas que junto a psicópatas y neuróticos”. Seguí mirando los grupos cuando de súbito oí comentarios sobre música, nombres de bandas y sobre metal. Obvio, me acerqué, presté atención a los hablantes y opiné. No recuerdo bien si me presente o no, pero hablé de lo que conocía y de lo que me gustaba. En eso terminé hablando de Doom con un compañero quien, para mi dichosa sorpresa, conocía a My Dying Bride. Conversamos un buen rato, sentí que en ese momento calzaba en la universidad…
Ya camino para la casa le pregunte a mi compañero si tenía algún disco de In the Woods…, pues yo había escuchado muy buenos comentarios de ellos y quería escucharlos. Mi hoy queridísimo amigo Nicolás Godoy, en ese tiempo un aparecido en mi vida, me dijo muy amablemente “tengo un disco, te lo traigo”. ¡¡Que mejor comienzo de una actual amistad!! Con In the Woods…se comenzó a escribir la historia.


Pasado los meses dí con otro ser excepcional: Giuliano Savron estaba en la sala de clases, y como es una característica, hablando medio en broma medio en serio, webiando a medio mundo y diciendo más disparates que cosas sensatas. No pasó desapercibido, y con el tiempo pude conocerlo y se transformó en otro de esos seres No Brumosos. Otro de los elegidos, los cercanos, los distintos…puedo decir con seguridad que él es mi amigo. Otro muy buen descubrimiento de la universidad. Resulto ser un riguroso metalero, hoy un padre dedicado, avezado en bandas extremas y un conocedor de las vanguardias (no lo sabré yo, cuantas cosas me recomendó ese weon). Sus palabras y su apoyo constante me hacen sacar fuerzas no sé de dónde y escribir y escribir…
Hace no más de un mes tuve la oportunidad de compartir algunas palabras con mi amigo Giuliano. No nos vemos mucho, no vivimos cerca, pero el cariño es mutuo y se siente. Dialogamos de cosas triviales (me recomienda discos y me comenta mis publicaciones) y entremedio me aviso del triste fallecimiento de una persona. Me dijo “podrías escribirte algo sobre él, fue una pérdida lamentable”. El escribir sobre el fallecimiento de un individuo a quien no conocí en persona y que de quien solamente escuché su trabajo musical, se transformó en la mejor forma de comunicarle al mundo mis respetos y tristeza por su muerte.

Retrospectivamente mi pasado me marca, me predispone y me dispone a escribir sobre el presente, desde mi mismidad pasada, desde mis amigos, desde el tiempo, desde el devenir para así no olvidar.
No olvidar que tengo amigos, no olvidar en la ruta que marcho, no olvidar mi compañía esencial, no olvidar lo que quiero de la vida, no olvidar mi familia, y por último, no olvidar a aquellos que nos han dejado. Hoy escribo en nombre de todos los que me conocen y dedicando estas humildes palabras a un distinguido amigo a la distancia. Si escribí sobre quienes me marcaron en mi paso por la universidad se debe a que la vida se relaciona íntimamente.

Los amigos y la música, esa es una muy armónica combinación para la vida. In the Woods…me marca, mis amigos igual. Cuando vivimos la vida nos enfrentamos diariamente a su antítesis; nunca le ganamos, solamente aplazamos nuestra derrota. Por eso, amigos de la vida, sean felices, construyan realidad, edifiquen su presente mirando el futuro. Sin importar quienes seamos el ocaso de la vida siempre aguarda por cada uno. Si pensamos en la vida, en lo grato de vivirla y en aquellas cosas que le entregan importancia y se convierten en cimas altísimas de felicidad, claramente los amigos están en esa monumental altura.


Con In the Woods…comenzó a escribirse la historia, con In the Woods…se acaba todo. A raíz de una agrupación se originó una amistad que espero sea eterna, y otra amistad igual de importante se relaciona íntimamente con la misma agrupación. Rindo hoy tributo a los amigos y a esa eterna e imperecedera agrupación. Al amargado fallecimiento de uno de sus integrantes.

Tristemente fallecido el 13 de mayo, Oddvar Moi, guitarrista fundador de In the Woods…. La vida sigue, estés donde estés… se muy bien que el también lo sabe.


Un abrazo a mis amigos.




4 comentarios:

  1. Emotividad y reflexión.
    Sin duda la vida y todo va rápido, no hay como hacerle guerra a eso, tan solo disfrutar de aquello que nos motiva y nos eleva a sentir esa necesidad imperiosa de transmitir como nos sentimos. Sus palabras son sin duda un ejemplo a seguir para todos los que apreciamos el metal desde siempre. Se agradece desde siempre toda la información, las bandas, las palabras de apoyo y de lucha que nos deja. Un abrazo!

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  2. Todo aquello que se comparte en este lugar busca principalmente el beneficio y la felicidad. Soy un convencido de que la música, y el Metal en particular, sí entregan mucha mucha felicidad.
    Desde un tiempo a esta parte, si bien el blog es mío y sirve como un lugar para comunicar mis sensaciones y masificar a determinadas bandas de algunos de los estilos que más me apasionan y también para realizar en la medida de lo posible entrevistas, he comenzado a sentir que mi deuda para con quienes leen mis palabras y siguen el devenir de este lugar se hace cada día más y más grande. En cierta medida este lugar a ido perdiendo su dueño...he comenzado a pensar que, quizá desde el mismo principio de este lugar, en este blog "somos"...
    Me alegra mucho saber que algunos comparten mis reflexiones, que buscan quizá lo mismo que yo pero desde otro espíritu. Feliz de saber que otros también quieren ser felices y que disfrutan del Metal.
    Un abrazo cordial, suerte en todo.

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  3. Seguramente lo sabes ya, han regresado... https://www.facebook.com/inthewoodsomnio?fref=photo

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    1. Sí me enteré, una buena noticia. Ojalá vengan a Chile, sería un sueño. Gracias por el comentario.

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