domingo, 14 de abril de 2019

Evoken - Hypnagogia 2018




El año que pasó nos dejó grandes publicaciones, siendo algunas de ellas potentes novedades, mientras otras se convirtieron en la continuidad lógica de una historia de brutalidad, contundencia y oscuridad. EVOKEN nos dejó una de las placas destacadas de la escena (algunos detestan esta palabra, personalmente sirve mucho, más como un elemento de reunión claro antes que como un concepto definitorio) donde expresaron, una vez más, la historia musical que es EVOKEN.

“Hypnagogia” es el sexto álbum de una de las agrupaciones de Funeral Doom más determinantes de los últimos 25 años, no tan solo en los Estados Unidos, su país de procedencia, sino que en el mundo entero. Su propuesta, el ritmo y sus musicalizaciones, la lírica de sus álbumes, la potencia y oscuridad de sus composiciones y el manejo de las atmósferas han hecho de su historia algo único y fundante. El tiempo de actividad, no por nada llevan 24 años de carrera, les ha dado la razón en la construcción de lo que EVOKEN ha entregado en cada uno de sus álbumes.

Siempre profundos, siempre guturales, siempre oscuros y perturbadores, siempre sonando lento y potente, siempre leales a una idea y a una forma de construir realidad. EVOKEN siempre será EVOKEN.

Comparto su más reciente álbum, de noviembre del año 2018, “Hypnagogia” (indagando sobre el concepto y su significado encontré que así se denomina al momento intermedio entre la vigilia y el sueño, momento en extremo perturbador, de locura y fascinación). Disfruten el disco y disfruten la vida, hasta siempre.





Tracklist:


01. The Fear After   09:18
02. Valorous Consternation   08:20
03. Schadenfreude   08:45
04. Too Feign Ebullience   10:01
05. Hypnagogia   03:49
06. Ceremony of Bleeding   07:43
07. Hypnopompic   02:11
08. The Weald of Perished Men   10:09








jueves, 4 de abril de 2019

Monads - IVIIV 2017



De pie en medio de un arcano bosque, escucho cómo cae la lluvia. Ensimismado por la majestuosidad, las sombras eternas me cubren mientras las ramas de los árboles me abrazan en un baile antiguo. Imagino que otros hombres en otros tiempos ya estuvieron en esta misma situación y quizá pensando en cosas semejantes. Dichosos somos algunos de poder desentrañar los dilemas elementales de la vida en compañía de la gloriosa naturaleza.

Me siento uno con la naturaleza. Imagino cómo habría sido la vida en tiempos remotos cuando el mal y el bien no existían. Cuando los dilemas morales eran solamente una palabra dicha. Cuando la vida era más difícil que ahora pero vivirla era un deleite de sensaciones humanas, no plásticas ni falsas. Todo era verdaderamente real.

Camino en dirección de un riachuelo que corre en sentido norte; su ancho no es mayor de un metro y sus aguas son cristalinas e inspiradoras. Cruza toda la extensión del bosque, con diferentes intensidades y con diferentes grosores del caudal. Su sonido es esperanzador. Reanima en reflexiones de inmensidad. Me inspira a sentir el lejano movimiento de los astros. Veo mi reflejo en las cristalinas aguas y al levantar mi cabeza me veo destellado en todas partes. Veo mi rostro en todos los lugares. La naturaleza y yo comenzamos sigilosamente a mimetizarnos…

La lluvia, incesante, me hace pensar en cómo sonaría el movimiento de los planetas y de las estrellas. En cómo sonaría el respirar del Universo. En cómo sería el sonido de la vida y de la muerte. Sensato y abstraído entiendo con claridad que en la naturaleza se ven reflejados todos los sonidos del Universo.

El viento mueve los árboles, las gotas de lluvia descienden por los troncos y las ramas de los árboles. El piso comienza a humedecerse. Paulatinamente el nivel del caudal del riachuelo empieza a ascender y la velocidad con que avanza el agua se incrementa. Un largo y ruidoso trueno me interpela. Estremece por completo el lugar y el viento parece avanzar al mismo ritmo con que se desplaza el agua del riachuelo. Tiemblo, sacudido por el entorno, pensando en mi presente. Soy feliz. La vida me muestra su mejor cara. Me arrodillo, beso el piso con respeto y veneración, y siento que la vida y el bosque me abrazan con igual respeto e infinito cariño. He sido bendecido con la eternidad.

De atrás de unos arbustos emerge la magnífica figura de un ciervo. Imponente y vigoroso, luce sobre su cabeza unos ornamentos majestuosos, los que le entregan una apariencia única y solemne. Nos miramos, con aprecio y respeto mutuo. Se me acerca, me rodea y huele mis manos. Vuelve a mirarme, casi consigo entender sus gestos. Lentamente hace una reverencia, da media vuelta y se retira con la misma calma con que se acercó. En ese mismo instante siento que he podido comprender el secreto máximo de la existencia. Ya no hay misterios en la vida…Satisfecho, cierro mis ojos e inspiro una bocanada larga y profunda de oxígeno, mientras pienso en los años vividos y en las experiencias recogidas.

Cuando lentamente comienzo a expirar el oxigeno, con una grata idea en mente, abro mis ojos. Ya no me encuentro en el bosque. Aquel sagrado lugar ha sido reemplazo por algo aún más elemental. Ahora me encuentro de pie en la superficie del Sol. Incandescente y luminoso, su calor abrasador no me afecta. Puedo ver su inmensa superficie. Puedo mirar la galaxia en su absoluta magnificencia. La monumentalidad esta ahí. El secreto del secreto esta ahí…

La música del movimiento de la vida. El Doom es la encarnación de la eternidad. Nunca pasará de moda pues nunca ha estado de moda. Siempre será sólido e innovador. Cubre nuestras vidas con la dicotomía esencial. Ilumina nuestros días más grises y oscurece los días iluminados, según sea el caso y la personalidad.

Hablando desde mí mismo y desde mis propias experiencias, el Doom me entrega dicha, sabiduría, paciencia, meticulosidad, perspicacia, rigurosidad, calma, conciencia, estrategia, concordancia, perseverancia, voluntad, pasión y amor. No puedo vislumbrar mi vida sin el Doom.

Hasta este momento soy un agradecido de la existencia, pienso que la vida sí es bella; belleza que se matiza con todas las distintas tonalidades que la vida misma tiene. Hay que entender su devenir, a veces en la incongruencia. En lo más ilógico que podamos encontrar, incluso ahí, sí tiene sentido.

Hoy, como otras tantas oportunidades, vengo a pagar una deuda personal. Estoy aquí para reconocer el aporte de una joven pero talentosa agrupación de Doom Death belga: MONADS. Deuda que arrastro por más de un año, dejando en claro que durante un tiempo prolongado mis obligaciones y las directrices de mi vida se desviaron y no reflejaron con profundidad mis intereses y gustos. Hoy, esto cambiará. Hoy MONADS ocupará el lugar que merece, en primera línea de la escena y con un reconocimiento público que ya tienen ganado. Debo decir que este es su primer LP, y que para muchos sería bastante difícil hablar de trascendencia e importancia de una banda con solo un álbum, pero MONADS subió la montaña de la oscura luminosidad del Doom con su primer demo, siendo este LP una lenta, violenta, deprimente, sobrecogedora y estimulante continuidad.

Del año 2017 el primer LP de MONADS,  "IVIIV". Un saludo caluroso, disfruten el disco y disfruten la vida. Hasta siempre.




Monads – “IVIIV”


Tracklist:


01. Leviathan as My Lament   11:13
02. Your Wounds Were My Temple   10:20
03. To a Bloodstained Shore   13:07
04. The Despair of an Aeon   15:48